Programas hechos para tu negocio
Cuando el programa que usas te obliga a trabajar como él quiere, o llevas el negocio en hojas de cálculo y papel, lo hacemos nosotros: un programa de gestión, una web o una app pensados para cómo trabajas tú. Con factura electrónica, copias y mantenimiento incluidos si los quieres.
Un programa que se adapta a ti, y no tú a él
Los programas genéricos están hechos para miles de negocios distintos, así que a ninguno le encajan del todo: te sobran la mitad de las pantallas, te falta justo el dato que necesitas y pagas una cuota por cada usuario. Y las hojas de cálculo aguantan hasta que el negocio crece o hasta que alguien borra la columna que no debía.
Nosotros nos sentamos contigo, vemos cómo trabajas de verdad (cómo cobras, cómo apuntas los pedidos, qué te preguntan los clientes) y construimos el programa que te falta: ni más ni menos que lo que usas. Lo ves funcionar en días, no en meses, y lo vamos ajustando contigo.
Lo montamos en tu propio servidor o en el nuestro, con copias diarias fuera del local y sin licencias por usuario. Y como somos los mismos que cuidamos tus ordenadores y tu red, nadie te dirá «eso es de otro proveedor».
Programas que ya funcionan cada día
«Quiero que la caja haga lo que hace mi ferretería, no al revés»
Una ferretería con miles de referencias, ventas de mostrador a toda velocidad, albaranes a profesionales y un programa antiguo que nadie sabía ya mantener.
Un programa de gestión propio: mostrador con lector de códigos, compras a proveedores, inventario, albaranes y facturas preparadas para VeriFactu. Instalado en la propia tienda, con copias diarias fuera del local.
«Tenemos dos clínicas y cada una lleva la agenda a su manera»
Una clínica dental con varias sedes: agendas separadas, consentimientos en papel, recordatorios a mano y facturas que había que rehacer para las mutuas.
Una aplicación única para todas las sedes: agenda, historia clínica, consentimientos firmados en tablet, recordatorios por WhatsApp y factura electrónica. Con protección de datos de salud desde el diseño.
«Cada presupuesto de rotulación es distinto y se nos escapa el margen»
Un taller de rotulación e impresión: cada trabajo lleva medidas, materiales y artes finales distintos, y el presupuesto se hacía a ojo en una hoja de cálculo.
Un presupuestador que calcula por material y tamaño, guarda los artes finales junto al pedido y sigue el trabajo desde el encargo hasta la entrega.
«No sé cuánto me cuesta de verdad cada pieza que sale de la fábrica»
Una fábrica de piedra natural donde los tiempos de cada máquina y cada operario se apuntaban en papel, cuando se apuntaban.
Una app para tablet a pie de máquina: el operario marca inicio y fin de cada trabajo, y la oficina ve al momento los tiempos y el coste real de cada pieza.
Lo ves funcionar en días, no en meses
No te pedimos que describas en un documento de cuarenta páginas lo que necesitas. Empezamos por lo que más te duele, te lo enseñamos funcionando enseguida y lo vamos afinando mientras lo usas.
Por pasos
Cosas que solemos construir
Cuánto cuesta: presupuesto cerrado por fases, para que empieces por lo que más falta te hace y decidas si seguir. El mantenimiento mensual es opcional e incluye copias, actualizaciones y los pequeños cambios del día a día.
¿Tienes un programa en la cabeza?
Cuéntanos con tus palabras qué llevas en papel, en hojas de cálculo o en un programa que no te encaja. Le echamos un vistazo a cómo trabajas y te decimos qué construiríamos, en qué orden y qué costaría, antes de escribir una línea.